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El Queso Manchego: Una fuente de vitaminas fundamentales

El Queso Manchego es un alimento muy completo, que concentra todas las cualidades nutritivas de la leche. Contiene una elevada proporción de proteínas, lo que le hace ser incluso mas rico que la carne en estos elementos. En el queso manchego también están presentes vitaminas tan importantes como la A, la D y la E, fundamentales en procesos metabólicos, como el crecimiento, la conservación de tejidos y la absorción de calcio.

Por su composición, se recomienda su consumo a todas las edades. Durante la etapa de crecimiento, por su alto contenido en calcio. Para los adultos, por la gran cantidad de proteínas que aporta, que cubren el desgaste producido a diario en estos principios inmediatos. Por último, es aconsejable su consumo a las personas de la tercera edad, ya que retarda, en gran medida, la descalcificación ósea y es un alimento mas digestible que la leche.

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En La Crème puedes encontrar las mejores pizzas caseras y las elaboramos a tu gusto

Las elaboramos nosotros, son frescas, y además podemos hacerlas de lo que tú nos pidas.

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Cuidamos mucho la selección de los productos con las que las elaboramos para que disfrutes de la mejor calidad.

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Recetas de verano: Melón con jamón ibérico 2.0



Hoy compartimos con vosotros este divertido articulo de Ana Vega, publicado en "El comedista" en el cual nos habla de la relación entre el melón y el jamón. Esperamos que os guste!!!

Hace ya la friolera de seis años El Comidista entrevistó al melón y al jamón acerca de su relación como pareja de hecho. Al borde del divorcio, sacaron a la luz trapos sucios acumulados a lo largo de 30 años de forzosa convivencia en campings, menús del día y barbacoas familiares.

Juntos, como en la canción de Paloma San Basilio, protagonizaron una de las páginas más brillantes de la gastronomía marca España. Puede que ahora nos resulte difícil creerlo, pero se hicieron famosos en el mundo entero y en Francia el melon à l´espagnole es nuestro melón con jamón de toda la vida. El dúo llevó el aperitivo a una nueva dimensión, una en la que mezclar dulce y salado era aún el no va más de la modernidad. Vale que probablemente la moda nos llegó desde Italia, pero los españoles ya comían esta combinación a mediados del siglo XIX como entremés de puturrú y con denominación de origen: melón piel de sapo y jamón de Trevélez.

El momento culminante de la carrera artística de Melón&Jamón fueron los años 70. No había convite de bodas ni bufé de hotel sin su correspondiente fuente de rajas de fruta envueltas en embutido. Como todos los platos viejunos, murió de éxito, víctima de las versiones barateras a base de melones apepinados y jamón infumable. Aguantó el tipo un poco más en las comidas familiares de verano, ésas que se hacen en la terraza, en el corral de la casa del pueblo o ilegalmente en el monte. Chancletas, gorra de promoción, paella y melón con jamón: los cuatro ases de la baraja.

Relegado a los menús de polígono industrial o la carta de chiringuitos trasnochados, el melón con jamón vivió un breve regreso a la fama en los años duros de la cocina molecular. Cuando se puso de moda reinterpretar clásicos como la tortilla deconstruida o la tarta al whisky en espuma, nuestro dúo preferido volvió a la vida de la mano de Ferrán Adrià y los hermanos Roca. En el Bulli resucitó como consomé de ibérico con esferificaciones de melón y en el Celler de Can Roca reanimaron el plato con más consomé y granizado de melón.

En plena orgía técnico-culinaria revivió en forma de sopa, espuma o gelatina para luego volver a desaparecer. Nos toca decidir a nosotros si esta revisión fue algo de modernos irónicos o verdadera apreciación por el plato. La segunda opción es perfectamente plausible, y me gusta pensar que Adrià, como tantos otros adeptos al melonconjamonismo, disfruta comiendo rajas de melón envueltas en lonchas de ibérico. Porque la verdad es que está buenísimo. No lo niegues, a ti también te gusta aunque te dé vergüenza reconocerlo.

El problema que ha tenido siempre esta combinación no está en su sabor, genuinamente estratosférico, sino en los aspectos prácticos. O lo comías a bocaos, chorreando zumo por las comisuras y sin jamón más allá del primer mordisco, o lo hacías con cuchillo y tenedor pareciendo idiota. Así que hoy os traigo dos versiones bastante sencillas (nada de esferificaciones ni tontunas) que respetan la esencia del melón con jamón pero lo convierten en algo mejor, un 2.0 más fácil de comer y que, dentro de la dificultad de hacer de este plato algo novedoso, levantarán más de un murmullo.

La primera interpretación, más purista y frescachona, utiliza láminas muy finas de melón cortadas con pelador. Con el mismo grosor y tamaño que las lonchas de jamón, hacen que el plato sea mucho más agradable de comer y que no predomine el lado melonero sobre el cochinero. La segunda versión pasa el melón por la plancha para caramelizarlo, creando una sensación nueva: la textura es más blanda, el sabor más dulce y, de paso, el jamón está más rico al calentarse en contacto con el melón.

Pincha aquí para ver las recetas

Fuente: https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2017/07/18/receta/1500401001_572846.html

Puedes encontrar el mejor jamón ibérico en nuestro establecimiento de la calle Tous y Ferrer, 3

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Queso mahonés: Una delicia con Denominación de Origen protegida



Un producto con Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), es un producto íntimamente ligado a la zona geográfica en la que se produce: la Isla de Menorca.

Factores geoclimáticos (características del suelo, temperatura, humedad, luz, etc.), junto al elemento humano (proceso de elaboración y prácticas de maduración tradicionales), condicionan de forma determinante las características finales, el aroma y sabor del Queso Mahón-Menorca.

Referirnos al queso Mahón-Menorca, es tratar de una parte de la cultura y costumbres de la Isla de Menorca y ha sido y es un elemento clave para el mantenimiento de su actual fisonomía.

La explotación ganadera llevada a cabo en las fincas unifamiliares, el terreno dividido en parcelas por multitud de paredes de piedra seca, para que el ganado pueda pastar en libertad, conforman el característico paisaje del campo menorquín y han permitido mantener el equilibrio ecológico, que ha hecho posible la declaración por la UNESCO de Menorca como Reserva de la Biosfera.

Puedes encontrar el mejor queso mahonés en nuestro establecimiento de la calle Tous y Ferrer, 3

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La sobrasada: ese delicioso embutido de Mallorca



Si nos remontamos a los orígenes de las civilizaciones y pueblos del oriente medio, vemos que éstos surgen junto a grandes ríos y a orillas del mar. En estas zonas ricas en agua, gracias a los avances técnicos en los sistemas de regadío y mejoras de herramientas, disponen de una floreciente agricultura y ganadería . Ello conlleva a que surjan concentraciones de personas y las primeras ciudades.

Dice el refrán que “la necesidad es la madre de las invenciones”, así que la necesidad de conservar alimentos durante largos períodos da lugar a técnicas como la del salado, y la de embutir carne picada de animales en sus propias tripas.

Durante esa época, Mallorca que se encuentra en el período talayótico (1300 a c), ya dispone de una importante cabaña porcina, es el cerdo negro mallorquín raza autóctona de las islas. Se cree que esta raza es el resultado del cruce progresivo del tronco porcino céltico y el ibérico.

Es bajo el imperio romano cuando esta técnica de conservar alimentos llega a la isla, aunque de nuevo se diluye en el tiempo durante la época musulmana. Cabe recordar que el cerdo es un animal prohibido en el Corán.

A partir de la conquista de la isla en el año 1229 por el rey Jaume I, vuelven las costumbres y cultura cristiana occidental. Ello conlleva de nuevo la explotación del cerdo como base de la alimentación insular.

En esta época encontramos los primeros inventarios, donde podemos ver referencias a “piezas de carne colgadas”. Aún hará falta tiempo y una serie de condicionantes históricos y culturales para llegar al actual embutido tal y como lo conocemos hoy en día.

Es al comienzo del renacimiento donde encontramos en la isla de Sicilia una técnica de prensado de embutido llamada “sopressa”. Se cree que el origen etimológico de nuestra sobrasada puede venir de esta técnica o de su variante “soprassata”.

He localizado una referencia a un documento del siglo XV donde aparece citada la sobrasada. Se trata de un envío del mayordomo del rey de Sicilia a Martín el Humano. Martin I de Aragón, llamado también el Humano o el Viejo, fue nombrado señor y regente de Sicilia en 1380, por lo que dicha citada referencia podría tener validez histórica.

Hay quienes sostienen que la palabra podría venir de "salpressada" y aún del castellano "sobreasada". La palabra "sobreasada" significaría que en algún momento se asa la mezcla que compone el embutido, mientras que la carne embutida origen de la sobrasada, siempre ha sido cruda.

Otro mito popular indica que el nombre podría venir de las palabras “sobras” y “asadas”, al igual que la anterior anotación no parece tener mucha validez.

Desde Sicilia llega el embutido a Valencia, dado el importante comercio marítimo de la época, y desde allí llega a Mallorca donde esta técnica se adopta y expande muy rápidamente.

A partir del siglo XVI se desarrolla en Mallorca una importante tradición charcutera, convirtiéndose la sobrasada en una de las formas de conserva habitual.

Conviene recordar que en la dieta tradicional mallorquina, la sobrasada y embutidos similares constituía casi la única fuente de carne de consumo; los platos de carne fresca se reservaban para ocasiones especiales y festividades.

A partir del siglo XVII encontramos múltiples referencias al uso de la sobrasada en la gastronomía de la isla y en inventarios de las alacenas; una de las referencias más usadas en diferentes libros y webs es la siguiente cita “foren emmagatzemats dins un rebost cent sobresades i trenta llonganisses", su traducción sería “fueron almacenadas en una alacena cien sobrasadas y treinta longanizas”.

A finales del siglo XVIII se da el cambio más importante en cuanto a la presentación de la sobrasada, ésta adquiere su actual coloración roja gracias al pimentón.

El pimentón, al igual que otras verduras y frutas que comemos habitualmente, es originario de América. Hay constancia por escrito de como Cristobal Colón lo entregó como parte de una ofrenda a los Reyes Católicos en el año 1493, en el monasterio de Guadalupe. Serían los frailes jerónimos de Yuste y Guadalupe los que iniciarían su cultivo, y de allí se expandiría, rápidamente, por Extramadura.

A partir de este momento la sobrasada experimenta ya pocos cambios hasta llegar al siglo XX, cuando gracias a la industrialización se consigue preparar más cantidades del preciado embutido, que comienzan a exportarse. Convirtiéndose junto a la ensaimada de Mallorca en una de nuestros mejores embajadores.

Fuentes:

Sobrasada de Mallorca: sabor y color: el secreto mejor protegido de la dieta mediterránea. Consejo Regulador de la Denominación Especifica Sobrasada de Mallorca 2004

Sobrasada de Mallorca: sabores de cuchara: el toque dorado de todos los platos. Consejo Regulador de la Denominación Especifica Sobrasada de Mallorca 2005

Ayer y hoy de la cocina mallorquina. Miguel Ferrà i Martorrell

La sobrassada de Mallorca : cuina i cultura / Antoni Contreras i Mas, Antoni Pinya i Florit: Consell de Mallorca, D.L. 2000

Wikipedia: Historia de Mallorca. Ensaimada de Mallorca

Illes Balears Qualitat: Web del Govern de les Illes Balears

http://www.sobrasada.es/historia-sobrasada-de-mallorca.html

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5 motivos por los que debes incluir el salmón ahumado en tu dieta

Te explicamos los beneficios indispensables del salmón ahumado que ayudarán a tu organismo

En el post de hoy te vamos a explicar los beneficios más destacados que tiene el consumo de salmón ahumado para tu cuerpo. Introducir este tipo de pescado blanco hará que el metabolismo de tu cuerpo funcione mejor y además actúa como protector de ciertas enfermedades. Lo mejor de todo es que el salmón ahumado destaca por su exquisito sabor (como el resto de pescados azules) y no te vas a cansar de preparar infinidad de recetas, como las que puedes encontrar aquí!

1. El Omega-3
El aporte de Omega-3 del salmón ahumado es uno de los beneficios que más se debe tener en cuenta. Son unas grasas insaturadas que el organismo necesita y no puede fabricar a partir de otras sustancias. Esto te ayudará a tu buen funcionamiento cerebral, a aumentar el colesterol de alta densidad (colesterol bueno) y a la prevención de enfermedades cardiovasculares.

2. Las proteínas
El salmón ahumado se caracteriza también por su alto aporte en vitaminas, por tanto se recomienda especialmente durante el embarazo y en la etapa de crecimiento, tanto en la infancia como en la adolescencia, momento en que se necesita más aportes de nutrientes. ¡Introducir una alimentación saludable desde el comienzo es súper importante para que tus hijos crezcan bien sanos!

3. El aporte de vitaminas
El salmón ahumado destaca por su contenido en dos tipos de vitaminas. La primera de ellas es la vitamina B3, que además de reducir el nivel de colesterol, también ayuda a combatir enfermedades como la diabetes, artritis o tinnitus. Por otro lado, también contiene una cantidad importante de vitamina D, una vitamina que será un gran aliado para la piel y huesos, además de fortalecer tu sistema inmunitario.

4. El magnesio y el yodo
El funcionamiento de intestino, sistema nervioso y músculos se nutre del magnesio, y el salmón ahumado contiene una cantidad importante de este elemento. En época de embarazo el aporte de yodo servirá para el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

5. Elige salmón ahumado Royal
Para poder disfrutar del sabor auténtico del salmón ahumado, Royal te ofrece la mejor calidad. El salmón ahumado es cuidadosamente seleccionado en las frías aguas de Noruega, el mejor entorno para este tipo de pescado que asegura una calidad excepcional. El tipo de pescado que proviene de esta zona es la especie del Salmón Salar, el salmón ahumado de calidad superior.

 

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Beneficios para la salud del jamón ibérico de bellota

Las grasas de cerdo ibérico de bellota tienen más del 55% de ácido oléico (monoinsaturado). Estas grasas, según se ha demostrado en rigurosos estudios científicos, producen un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre, propiciando un incremento de la tasa del colesterol beneficioso (HDL) y reduciendo la tasa del colesterol perjudicial (LDL). Sólo el aceite de oliva virgen tiene un contenido de ácido oléico superior.



La proporción total de ácidos grasos insaturados en la grasa de los productos curados de cerdo ibérico alimentado con bellotas es mayor del 75%, lo que hace que sea la más «cardiosaludable» de todas las grasas animales conocidas e incluso más saludable que algunas de origen vegetal. El mérito no es únicamente de la raza de los cerdos; influye enormemente la alimentación a base de bellotas y hierba.

Además de este efecto beneficioso sobre el colesterol, el jamón ibérico proporciona proteínas, vitaminas B1, B6, B12 y ácido fólico, muy beneficiosas para el sistema nervioso y el buen funcionamiento del cerebro. También es rico en vitamina E, un poderoso antioxidante, y en minerales como el cobre, esencial para los huesos y cartílagos, calcio, hierro, zinc, magnesio, fósforo y selenio, este último muy ligado a procesos de antienvejecimiento.

En cuanto a la aportación energética, 100 gramos de jamón ibérico de bellota aportan menos de 250 kcal (más o menos como el pan), por lo que un consumo moderado no perjudicará las dietas hipocalóricas (bajas en calorías).

También es un excelente sustituto de la carne roja, puesto que 100 gramos de jamón contienen 43 gr de proteínas.

La sal es prácticamente el único elemento poco saludable del jamón. La OMS recomienda consumir un máximo de 5 gramos de sal por día para reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, aunque la media mundial está entre 10 y 12 gramos, más del doble.

El jamón ibérico es el que menos sal contiene de todos (entre el 2,5% y el 4,5%). Le siguen el jamón serrano (5%), el de Bayona (5.5%) y el de Parma (5,7%). El secreto está en la genética del cerdo ibérico: la grasa infiltrada y el pH más elevado dificultan la penetración de la sal. Si lo comparamos con otros productos, estaría al mismo nivel que el queso Roquefort o las aceitunas, por ejemplo.

Por desgracia no podemos prescindir de la sal en la elaboración del jamón. Sin ella, la carne se pudriría. También actua como potenciador del sabor: un jamón con menos del 2,5% de sal nos resultaría insípido e incluso tendría una textura desagradable en el paladar.

Fuente: https://www.ibergour.com/es/jamon/beneficios_salud_jamon.html