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Consejos para conservar el Jamón Ibérico en verano



Estamos en pleno verano. Las temperaturas se disparan y el calor acecha no sólo a nuestro aguante físico sino a la conservación nuestros alimentos. Por eso, para que tu jamón ibérico o tus loncheados no se estropeen te explicamos cómo conservar el jamón en verano y seguir disfrutando de él al máximo.

El jamón y el calor
Si has comprado un jamón o una paletilla y la empiezas a comer en estos días será fantástico el primer día porque tienes ganas y el jamón recién comprado estará seguramente delicioso. Pero piensa que al día siguiente ya empieza a no estar tan bueno, probablemente no lo notes, pero seguro que ya no será lo mismo. Y cada día que pasa parece que ha perdido un poco el gusto del primer bocado…y si no te lo comes en un tiempo razonable, especialmente en verano, pues acabará estropeándose.

En época de calor, un tiempo razonable para un jamón de unos 7 kg, a temperatura ambiente y bien protegido (nuestra recomendación es cubrirlo con un trapo de algodón limpio) puede durar bien unas dos semanas. En el caso de una paletilla de 4,5 kg máximo unos 10 días. Esto es así, porque el calor hace que el jamón sude más, pierda más grasa que lo protege y se deshidrate muy rápido. Así, no solo se seca más, sino que llega a oxidarse por la fuente constante de calor que es la temperatura ambiente de los días veraniegos.

Los mejores consejos para conservar el jamón en verano
Cualquier pieza de jamón que llegue a estropearse por no seguir unas básicas y fáciles recomendaciones sería realmente una pena y un desperdicio; máxime si se trataría de un jamón ibérico de bellota que ha tardado más de 3 años en “cocinar”. Por lo tanto su coste sería también más elevado para todos. Por eso ten en cuenta lo siguiente.

Con la pieza entera: jamón o paletilla
No hace falta que busques un pequeño microclima en casa como una despensa. Simplemente mantén la pieza de jamón fuera del alcance de una fuente de luz o calor directa como puede ser el sol, los fogones y el horno, si es que la tienes en la cocina como es lo más habitual.

Cada dia corta unas lonchas para que el corte esté vivo y la grasa infiltrada pueda florecer para que no se seque.

Una vez cortado, lo mejor es comértelo al momento o como dicen, “¡la mejor loncha es la que no toca ni el plato, es la que pasa del cuchillo a la boca directamente!” Y no lo guardes en la nevera, déjalo al aire libre hasta el momento de consumirlo. Corta el jamón poco antes de servir a la mesa, cuanto más recien cortado, mejor.

Si no hay más remedio, pues guárdalo en la nevera, pero sácalo antes de comer para que las lonchas adopten la temperatura ambiente y tomen de nuevo su aspecto jugoso. Y no se te ocurra NUNCA calentar el plato como hacen algunos restaurantes para que el jamón saque brillo y suelte grasa. ¡Es un gran error!

Con los sobres loncheados y taquitos envasados al vacío
Si consumir en verano el jamón o paletilla en dos semanas o diez días, respectivamente, te resulta demasiado porque sois pocos en casa, viajáis mucho o simplemente porque sabes que no vas a poder cortar cada día unas lonchitas, tenemos la mejor solución: compra tu pieza y déjala cortar y envasar al vacío. Jamón en lonchas, taquitos y virutas para una mejor y larga conservación.

En este caso, en verano siempre es recomendable ponerlos en la nevera y sacarlos cada vez que te apetezca. Pero eso sí ¡RECUERDA! siempre una media hora antes de llevarte el jamón a la boca, abre el sobre, colócalo en un plato, y estará listo cuando puedas separar cada una de las lonchas de forma fácil y sin romperse.

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